Por dónde empezamos
Primero revisamos todo lo que el SAT tiene de ti: obligaciones registradas, declaraciones presentadas y faltantes, facturas emitidas y recibidas, mensajes en el buzón tributario y créditos fiscales. Con eso armamos un diagnóstico por escrito con lo que falta, cuánto cuesta y en qué orden se resuelve.
Cartas invitación y requerimientos
Una carta invitación es un aviso: el SAT detectó una posible diferencia y te invita a revisarla. No es una multa, pero ignorarla suele escalar. Un requerimiento sí exige una respuesta formal en un plazo. En ambos casos, analizamos el origen (muchas veces son depósitos bancarios o facturas de terceros) y respondemos con soporte. Lee qué hacer si te llega una carta invitación.
Opinión de cumplimiento positiva
La opinión de cumplimiento sale negativa si tienes declaraciones omitidas, créditos firmes sin pagar o inconsistencias en tu RFC. Una vez corregido, se actualiza en el portal del SAT. Explicamos el documento a detalle en la guía de opinión de cumplimiento.
Al terminar, te recomendamos pasar a contabilidad mensual o al servicio integral para no volver a acumular pendientes.